Un biohacker introduce partes de la Biblia y el Corán en su ADN

¿Para qué iba a intentar alguien introducir en su ADN pasajes de los libros sagrados? Eso se preguntó Locatelli, que tuvo la iniciativa de experimental al respecto, lanzando además un mensaje de concordia. Para lograr este inusual proyecto, el estudiante primero descargó desde la web copias del Génesis y del Corán. Según explicó a LiveScience, no necesitó nada extraordinario, pues las empresas donde mandó a hacer las inyecciones le entregaron todo lo necesario. Él “solo” tuvo que diseñar la secuencia y comprar un par de cosas extra.

Según ha explicado, su método para “traducir” los textos en ADN fue muy directo, pues ya que el ácido desoxiribonucleico está compuesto de Adenina, Timina, Citosina y Guanina, Locatelli alineó cada letra del alfabeto hebreo y arábe con un nucleótido excluyendo espacios y puntuación. Así, cada nucleótido representaba más de una letra y logró armar una secuencia.

Su siguiente paso fue utilizar la herramienta online ExPASy Translate, la cual permite traducir una secuencia de nucleótidos en una secuencia de proteínas y este resultado lo envió a las compañías para crear una solución inyectable, la cual se administró en su muslo.

Los pasajes que usó fueron extraídos directamente del Génesis. Tomó los pasajes del Gn1,1 hasta el Gn11,9 excluyendo del Gn2,10 al 2,14, Gn5 y Gn7,1 hasta el 7,5 porque “eran controvertidos”, según opinó.

«Hice esto como un experimento para la paz simbólica entre las religiones y la ciencia», explicó. «Creo que para una persona religiosa puede ser bueno inyectarse a sí mismo texto religioso».

El experimento no tuvo ningún tipo de efecto perjudicial, más allá de una pequeña inflamación, que desapareció poco después. ¿A qué empresas acudió?

Las involucradas son ProteoGenix, que sintetiza secuencias de ADN personalizadas, y VectorBuilder, que es la encargada principal de crear un virus que entra en el ADN y permite su edición.

«Dado que es posible convertir información digital en ADN, me pregunté si era posible convertir un texto religioso en ADN e inyectárselo a un ser vivo». Como no tenía voluntarios, el joven se usó a sí mismo. «Solo necesité comprar la solución salina y la jeringa, ya que VectorBuilder me envió el líquido y ProteoGenix me envió el polvo».

https://www.livescience.com/64388-boy-encoded-and-injected-dna-bible-quran.html

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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