La NASA recopila los exoplanetas más terroríficos que hemos hallado en los últimos años

Poltergeist, Draugr y Phobetor. La denominación oficial de de estos planetas de nombre espeluznante es PSR B127+12b, c y d. Los tres orbitan alrededor de una estrella muerta en la constelación de Virgo, a 2.300 años luz de la Tierra. PSR B127+12 es un púlsar, un violento remanente estelar cuya masa no era lo bastante grande como para formar un agujero negro cuando la estrella explotó en supernova.

Los estallidos de radiación de esta estrella muerta bañan periódicamente los planetas que giran a su alrededor en un ciclo de destrucción que probablemente deje la superficie rocosa de Poltergeist, Draugr y Phobetor desprovista de atmósfera y de cualquier indicio de vida. No en vano sus nombres aluden a fantasmas, muertos vivientes de la mitología nórdica en el juego Skyrim y al siniestro dios griego de las pesadillas. La NASA hasta les ha dedicado un póster al más puro estilo de la ciencia ficción de los 50.

HD189733 es una estrella enana naranja de tipo K sobre la que orbita un planeta fascinante para la ciencia por varias razones. No solo se ha descubierto agua en su atmósfera, sino que además su enorme tamaño y su proximidad a la estrella hacen que sea uno de los tránsitos de exoplanetas más fáciles de observar. En 2008 hasta se descubrió que su atmósfera tenía metano. Es la primera vez que se detectó una molécula orgánica en un planeta extrasolar.

Por desgracia, HD189733 b es cualquier cosa menos habitable. El planeta es un gigante gaseoso anclado a su estrella. Se estima que la temperatura media de su atmósfera es de 700 grados Celsius. Si el calor no te mata lo harán sus excepcionales vientos de hasta 8.690 kilómetros por hora cargados de cristales. Entrar en la atmósfera de HD189733 b es adentrarse en un auténtico huracán lleno de cristales rotos.

Kepler-70b (a veces llamado KOI-55b) es el Freddy Krueger de los planetas. Ahora mismo, el punto más próximo de su órbita está a solo 240.000 kilómetros de su estrella (La distancia entre la Tierra y la Luna es de 384.400 km). En su día, Kepler-70b fue un gigante gaseoso, pero se cree que llegó a pasar un tiempo dentro de la propia estrella cuando esta estuvo en su fase de gigante roja. El proceso convirtió al exoplaneta en un cascarón rocoso no muy diferente en densidad a la Tierra, pero con una temperatura infernal de 6.800 grados en su superficie. Se cree que el calor de la estrella no tardará en evaporar completamente la roca del planeta hasta que no quede nada.

No te hubiera gustado estar sobre la superficie de 55 Cancri e cuando la estrella que lo acompaña lo convirtió en una olla a presión. En algún momento de su historia, este planeta conocido también como Janssen se acercó demasiado a Copérnico, una estrella enana amarilla muy similar a nuestro Sol. Ese acercamiento demostró ser fatal para el planeta. Se cree que la radiación de la estrella hizo hervir los océanos de 55 Cancri e hasta el punto de convertir todo el planeta en una enorme olla a presión en la que el agua quedó atrapada en forma de fluido en estado supercrítico.

Hoy no queda nada de ese agua. Janssen es una supertierra con una temperatura de unos 1.700 grados en su cara permanentemente expuesta al sol. Toda su superficie es un enorme lago de magma y la poca atmósfera que le queda está formada por partículas de silicatos tóxicas para la vida tal y como la conocemos.

TrES-2b es un gigante gaseoso en la constelación de Draco, a 750 años luz. Su albedo geométrico (la cantidad de luz que refleja) es inferior al 1%. Eso lo convierte en el exoplaneta más oscuro conocido. Los astrónomos no se ponen de acuerdo en las razones de esta ausencia de luz. Entre las teorías más aceptadas está la ausencia de nubes reflectantes en su atmósfera o el exceso de sustancias químicas que absorben la luz, como el sodio vaporizado, el potasio, o el óxido de titanio gaseoso. Sea como sea, tampoco es el lugar ideal para un vampiro. Su atmósfera es demasiado caliente como para albergar ningún tipo de vida. Se cree que está misma atmósfera emitiría un leve resplandor rojizo si pudiéramos verlo de cerca.

HAT-P-11b es un exoplaneta en la Constelación Cygnus, a 123 años luz. Se supone que es un planeta similar a Neptuno, pero tiene una particularidad que lo hace diferente. Los astrónomos han detectado moléculas de agua en su atmósfera y también sabemos que emite una leve señal de radio. Ambos detalles pintan un panorama electrizante de forma bastante literal. Los astrónomos creen que HAT-P-11b es un mundo perpetuamente azotado por unas tormentas eléctricas tan colosales que superan a las de Júpiter.

https://exoplanets.nasa.gov/alien-worlds/universe-of-monsters/

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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