Arqueoludología digital: el estudio de juegos antiguos con ayuda de I.A.

La ludología o estudio del placer lúdico nació con el Libro de los Juegos de Alfonso X ‘el Sabio’, que vio la luz en 1238. Con el paso de los siglos, este campo de estudio ha terminado atrayendo el interés de científicos con toda clase de perfiles: matemáticos, sociólogos, antropólogos o informáticos. Pero el tiempo también ha provocado cambios sociales profundos con los que se ha provocado, entre otras cosas, que los juegos tradicionales que ya no se practican caigan en el olvido, y se pierda en conocimiento sobre su origen y funcionamiento.

Pero un renovado interés por los mismos en los últimos años, acompañado de la introducción de herramientas de inteligencia artificial ha permitido la aparición de una nueva subdisciplina: la arqueoludología digital. Cameron Browne, investigador anglo-australiano de inteligencia artificial y profesor asociado en la Universidad de Maastricht, se ha convertido junto a su equipo en el pionero de la misma.

Ese equipo ha creado el Digital Ludeme Project, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, para “mejorar nuestra comprensión de los juegos tradicionales usando modernas técnicas de IA, visión artificial y minería de datos, con el objetivo de trazar su desarrollo histórico y explorar su papel en el desarrollo de la cultura humana”.

Parte del proceso de estudio de estos juegos pasan por crear IAs jugadoras para los mismos (recurriendo a redes neuronales), con mecanismos de juego generalistas y capaces de simular una habilidad de nivel humano. Las estrategias adoptadas en cada caso por dichas IAs son transferibles y comparables entre sí, lo que permite obtener más información sobre las posibles relaciones entre juegos.

El objetivo es que ésto, a su vez, permita reconstruir el árbol genealógico de los juegos de nuestra civilización. En definitiva, todo se basa en modelar los juegos como entidades matemáticas susceptibles de análisis computacional: se les considera compuestos de unidades de información llamadas ‘ludemas’, que se van encajando entre sí para formar nuevos juegos… o que dejan de transmitirse, para así morir y formar el extremo de una de las ramas cortadas del árbol.

Según Raph Koster, diseñador jefe del videojuego Ultima Online y director creativo de Star Wars Galaxies, los juegos se componen de mecánicas de juego, y son éstas las que se componen a su vez de una combinación de ludemas, que sólo pueden ser secuenciados a través del feedback generado al jugarlos. Y ése es uno de los papeles de la IA en esta investigación.
Si estos ludemas permiten reconstruir árboles genealógicos es por la sencilla razón de que su funcionamiento se basa en el de los genes humanos, igual que ocurre con los memes (referidos a la teoría de Dawkins sobre la transmisión de ideas culturales). El problema es que no siempre conocemos las reglas de los juegos ya desaparecidos, lo que dificulta reconstruir su ‘genoma de ludemas’.

Por supuesto, puede ocurrir que algunos ludemas sean tan obvios que hayan aparecido simultáneamente en varios juegos no vinculados entre sí. Pero el papel de la IA no se limita a modelar los juegos para analizar sus ludemas: los científicos están convencidos de poder aplicar algoritmos evolutivos para dar forma a nuevos juegos, a través de la combinación al azar de ludemas. A continuación las IAs jugadoras intentarían resolver los juegos resultantes para analizar su viabilidad e interés.

http://ludeme.eu/

https://www.technologyreview.com/s/613780/machine-learning-is-about-to-revolutionize-the-study-of-ancient-games/

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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