Robótica evolutiva: las inteligencias artificiales podrán reproducirse a corto plazo

Pocas veces se ha planteado una pregunta semejante: ¿es posible que las máquinas puedan “reproducirse” de manera similar a como lo hacen los seres vivos? El alcance del potencial de la inteligencia artificial parece no tener límites, y vuelve a demostrarse una vez más. Aunque de momento sigue siendo necesaria la intervención humana para que cosas como la acontecida recientemente sean posibles.

De acuerdo a los investigadores, el fenómeno de la robótica evolutiva podría volverse una práctica común en las próximas décadas, cuando la herramienta que materializa la procreación se vuelva cada vez más rápida y barata. En el experimento, el «hijo» tuvo elementos de los dos robots progenitores, como así también algunas mutaciones.


«Uno de los padres es totalmente verde, mientras que el otro es azul», detalla uno de los autores del experimento, Gusz Eiben. «Sin embargo, el robot resultante de la unión de ambos códigos tiene algunos módulos que son azules y otros verdes, mientras que la cabeza es blanca. Eso no fue puesto por nosotros allí, es un efecto de mutación».


Los investigadores holandeses piensan que así como la vida biológica evoluciona libremente para adaptarse al medio en el que habita, a múltiples niveles, los robots podrían pronto estar haciendo lo mismo pero a una escala temporal muy acelerada que les permitiría, entre otras cosas, seleccionar las mejores versiones de sí mismos y descartar las que no sirven. Catalogar la biodiversidad en áreas remotas, buscar sobrevivientes en edificios destruidos por un terremoto, explorar cuevas laberínticas, serían, según el estudio publicado en Nature Machine Intelligence, los ambientes que desatarían una mayor respuesta evolutiva por parte de las máquinas para adaptarse al complejo escenario de trabajo.

Y todo ello, ante un futuro tan incierto en cuanto al papel real de la humanidad en el devenir de los acontecimientos. Continuamente se habla del avance de la inteligencia artificial en el ámbito laboral, armamentístico o científico. Todos los escenarios parecen plantear un papel cada vez menos relevante a las personas, que parecen abocadas a ser meros supervisores, o peor aun, espectadores con mucho tiempo libre y sin actividad remunerada en el que invertirlo.

Igualmente, aun se oyen los ecos de las advertencias de muchas personalidades afines a la tecnología y la ciencia, como Elon Musk o el ya desaparecido Stephen Hawking, que advertían sobre el peligro inherente al desarrollo incontrolado de las inteligencias artificiales, que podrían tener un papel tan importante que desplazarían al ser humano de su lugar predominante en el mundo. Quizá sea un escenario muy exagerado, pero los múltiples avances que se presentan prácticamente a diario logran que no pocos muestren suspicacia al respecto.

Aprendizaje veloz, capacidad para crear, y ahora incluso para reproducirse y evolucionar hacia versiones mejores de sí mismas. Parece que está llegando el momento de plantearse seriamente hasta dónde se puede o debe permitir el desarrollo robótico, y si es necesario legislar para establecer unos límites o pautas comunes, sobre todo de carácter ético. Porque, a pesar de que muchos no lo vean, cada vez es más difícil distinguir a una máquina de una persona de carne y hueso.

https://www.wired.com/story/how-we-reproduce-robots/

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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