Las Creepypastas: las leyendas del siglo XXI y su papel en el folklore

Hace ya unos años que no se habla mucho en este país de todo un fenómeno de masas que aun hoy continua arrasando en Estados Unidos y en toda América Latina. Os hablo de una serie de historias que siguen evolucionando en todo este tiempo y que se mantienen a la orden del día, incluso les diría que están a punto de ponerse más de moda que nunca. Me refiero, como no podía ser de otra forma, a las Creepypastas.

Tanto para los que ya conozcáis el término como para los que no, os diré que se trata de la conjunción de dos vocablos ingleses, en este caso ‘creepy‘, tenebroso o siniestro, y de ‘pasta‘, una suerte de alteración del verbo paste, pegar. Se trata de historias, en su mayoría cortas, que se copian y se pegan sin control en foros, webs y redes sociales de todo el mundo, y cuyo objetivo es asustar a quienes las leen. Estos relatos se divulgan como hechos totalmente reales, y versan sobre asesinatos, experimentos o eventos paranormales. Por supuesto, todas buscan lo mismo, y eso no es otra cosa que ser repetidas en la mayor parte de lugares de la red posibles, llegando a ser algunas la evolución de las leyendas urbanas que tan famosas se hicieron a finales del pasado siglo.

Hace pocas fechas, concretamente el día de Reyes, recibí un ensayo escrito hace pocos años por mi paisano Manuel Jesús Palma Roldán, Creepypastas: historias de terror 2.0. En este genial trabajo, el autor hace un recorrido por algunas de las más famosas de estas historias de entre las cientos que existen. Aunque antes de hacer una dramatización de las mismas nos muestra los entresijos de este mundo totalmente nacido de Internet. Una de las cosas que más me sorprendió de estas Creepypastas es que tanto las historias como los personajes que las pueblan mutan, al igual que lo hacían en las leyendas urbanas. El relato oral, de boca a boca, ha dado paso a la contribución de miles de usuarios de Internet, dando cada uno un toque novedoso a determinados relatos, logrando con ello que los mismos evolucionen. Si ya de por sí hemos de considerar este fenómeno como la evolución lógica de las leyendas urbanas, también lo es el hecho de que usuarios anónimos puedan añadir detalles a estas creaciones. Es lo que el escritor y periodista Ian Vincent, citado por Palma Roldán, denomina el elemento colectivo, que según sus propias palabras es «vital, ya que el ser, la criatura, la historia, no se crea con un solo ego dándole forma, sino como una acción colectiva.» Cualquier interesado puede compartirlas dándoles su pequeño toque personal.

 

 

¿En qué se diferencias ambas, leyendas urbanas y Creepypastas? Sencillo: mientras que las leyendas urbanas seguían las reglas de la tradición oral, las Creepypastas proceden prácticamente al 100% de Internet. Es decir, nacen y se expanden allí. Algunas llegan, incluso, a superar esta barrera. También poseen semejanzas notables, como que su transmisión se hace de forma colectiva, versan sobre sucesos extraños y nos alertan sobre una serie de peligros concretos. Aunque el punto fundamental de conexión de ambas realidades es que juegan con nuestro miedo. Si las leyendas urbanas – término acuñado en 1969 por el folklorista estadounidente Richard Dorson para referirse a esas historias inciertas que se cuentan como ciertas – fueron un gran fenómeno de masas de la segunda mitad del siglo XX, las Creepypastas ocupan ese lugar en el siglo XXI.

 

El componente realista de ambos fenómenos es otro aspecto fundamental para entender los mismos. Todos hemos oído alguna vez eso de «ésto le pasó al amigo de un amigo». La afirmación se hace a propósito, con el fin de dotar al hecho de una cercanía que nos trasmita desasosiego, el suficiente como para que nos impacte y lo volvamos a contar. Si bien algunas de estas historias son bastante fantásticas, esta aparente cercanía a nosotros propicia que siga expandiéndose.

Internet lo aceleró todo, como asegura Jon Harold Brunvard en Tened miedo… mucho miedo, citado también por Palma Roldán en su trabajo: «De hecho, el papel de Internet en la transmisión de leyendas urbanas es probablemente mucho mayor en este momento que su efectividad a la hora de denunciar su falta de veracidad. Incluso cuando una historia ha sido identificada y señalada como pura leyenda, no impide que siga siendo reenviada y difundida; después de todo, como me gusta decir a mí, la verdad no puede interponerse en el camino de una buena historia.» Ya hace años que se hablaba de los hoax, de los que comían ciertas noticias de prensa, leyendas urbanas y luego las Creepypastas. Ahora hemos acuñado el término ‘Posverdad’, algo que me temo que no es nada nuevo, amigos y amigas.

Viralidad y extensión del fenómeno

No voy a haceros descubrir nada nuevo al decir que Internet ha supuesto una de las mayores revoluciones del género humano. La comunicación instantánea ha revolucionado nuestra forma de ver el mundo y de tomar contacto con el mismo. Pero, como supondréis, también cuenta con un lado oscuro. Su vertiente más evidente es el de la proliferación de bulos que se extienden sin control. Otro lunar que cada vez se hace más evidente es el de la búsqueda insana de atención y el deseo de recibir atención a toda costa. Hace muy poco que hemos asistido a la esperpéntica noticia del youtuber Logan Paul, que no dudó en adentrarse en el bosque de Aokigahara, grabando de camino a un suicida. Un vídeo que se hizo viral al instante, para poco después ser retirado ante las quejas cada vez mayores sobre su contenido explícito. Paul pidió disculpas, pero el mal ya estaba hecho. La transgresión está a la orden del día, sobre todo dentro de este mundo de las redes sociales, donde se busca ser más importante y tener más ‘likes’, seguidores o suscriptores que nadie.

Dibujo de algunas de las Creepypastas más famosas

¿Ocurre lo mismo con las Creepypastas? No está del todo claro, aunque lo que sí lo está es que las más famosas se mueven por el mismo principio. Las que más repercusión alcanzan lo hacen gracias a su expansión a través de la red gracias a los usuarios que las leen y las comparten. Cuanta más gente sepa de qué se habla, mejor. Palma Roldán alude a la Teoría de los Memes de Richard Dawkins, que presentó a mediados de la década de los setenta en El Gen Egoísta. Para el británico, un meme es una idea que se replica de una persona a otra, ganando fuerza según es conocida por más y más personas, hasta que alcanza una entidad y vida propia dentro de un grupo social muy extenso. En esa obra, Dawkins establecía un paralelismo entre la replicación de genes y la de las ideas dentro de la sociología, que propicia la evolución social de nuestra especie. Susan Blackmore añadió algo más, algo que tiene que ver mucho con las Creepypastas: los memes cambian en el proceso de transmisión, resultando un poco diferentes a medida que van creciendo. El meme evoluciona, su contenido nunca es el mismo que se transmitió en un primer momento.

Todas las Creepypastas nacen en Internet, en determinados foros o webs, teniendo opciones de volverse virales. Unas gustan más y otras menos. A pesar de que todas juegan con el miedo, solo unas pocas escogidas alcanzan la fama. El motivo último por el que lo hacen sigue siendo un absoluto misterio.

Las Creepypastas como parte del nuevo folklore y cultura

Internet, los videojuegos o las redes sociales son caldos de cultivo perfectos para estos relatos, que tiran de la popularidad de estas herramientas de ocio para acercarnos a crímenes, sucesos extraños o paranormales que ocurren en entornos urbanos y cotidianos para los jóvenes que pueblan el loco mundo de este siglo XXI. ¿Cuál fue el primero? Difícil cuestión, pero Palma Roldán señala a Ted el Espeleólogo como un ejemplo de historia nacida 100% en Internet. En ella se narra en primera persona la experiencia de Ted dentro de una cueva, acompañado de su amigo Brad, que se lanzó a compartir en un blog supuestamente suyo. Supuso un primer acercamiento a una historia que luego evolucionó por la propia acción de Internet, haciéndola más extensa y con añadidos de tinte sobrenatural. Estamos hablando de los primeros años de la pasada década, quizá antes de 2004, cuando se debatió la veracidad de esta historia en el foro de la National Speleology Society.

Slenderman, sin duda la criatura más famosa entre las Creepypastas

No sería hasta 2007 cuando el término Creepypasta cogió fuerza a través de 4Chan, que tenía un subforo dedicado a estos temas – el /x/, para ser más concreto – y que contribuyó de manera decisiva a la extensión mundial de algunas de sus historias más populares. Luego llegarían algunas de las más famosas. Les hablo de The Rake – nacido en 2005 –, Jeff The Killer – que aparece oficialmente en 2008o Slenderman – que vino al mundo el 10 de junio de 2009 –, quizá los tres adalides del nuevo floklore.

Tras ellos, miles de Creepypastas más, que siguen apareciendo y extendiéndose a través de Youtube, Facebook o webs y foros especializados como Creepypasta Wiki o Something Awful. Se han ganado un lugar de honor en la mitología del siglo XXI por méritos propios. El miedo, esa sensación atávica que nos acompaña desde que somos especie, sigue evolucionando con los nuevos tiempos, y la forma de transmitirlo no iba a ser menos. El relato oral, el escrito, la radio, el cine y ahora Internet. Una línea lógica que se dibuja ante nosotros y que promete seguir dado mucho que hablar, a pesar de que en nuestro país sigue sin estar a la orden del día, más allá de algunos youtubers o algún que otro portal, además de los intentos esporádicos de algunos programas de radio y televisión, como el mítico Milenio 3, de la mano de Diego Marañón.

Las Creepypastas forman parte del folklore moderno, bajo forma de leyendas de terror. Tienen el acierto de tocar esa tecla de nuestro subconsciente tirando de la realidad cotidiana. Correos electrónicos con sorpresas inesperadas, rituales o juegos en los que cumplir una serie de requisitos, webs muy dañinas si entramos en ellas bajo ciertas condiciones o maldiciones instaladas en películas o videojuegos. A pesar de lo que pueda parecer, nos sigue asustando lo mismo que hace siglos: la muerte, la soledad, la oscuridad o la indefensión. ¿Cómo pasamos buena parte de nuestro tiempo en soledad? Con la tecnología. Y si unimos ambos factores, resulta que tenemos un cóctel explosivo entre manos. Miedos clásicos vestidos con trajes modernos.

Algunos incluso han sobrepasado la línea de Internet, como en el caso de Slenderman, que ya cuenta con documental propio y pronto con una película. También Candle Cove, que ha sido la base de la primera temporada de la serie de terror Channel Zero, mientras que la segunda llevará el nombre de Channel Zero: Butcher´s Block, inspirada en la Creepypasta de Kerry Hammond. Ejemplos de mitos modernos que sobrepasan el estricto ámbito de la web para adentrase en la literatura, el cine y la televisión. ¿Hacia dónde nos llevará la nueva mitología? ¿Cuál es su verdadero límite?

Fuentes:

Palma Roldán, Manuel Jesús. Creepypastas: historias de terror 2.0, Createspace Independent Pub, 2015.

– http://es.creepypasta.wikia.com/wiki/Wiki_Creepypasta

– https://www.creepypasta.com/

– http://www.somethingawful.com/

– http://boards.4chan.org/x/

 

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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