Diario oculto de Kennedy apunta que la muerte de Hitler fue un engaño nazi

Desde que el historiador Hugh Trevor-Roper fue enviado por Winston Churchill a Berlín para desvelar qué diantres había sucedido en las entrañas del búnker de la Cancillería durante los últimos días del nazismo, la teoría oficial (la que él divulgó) nos dice que Adolf Hitler se suicidó para evitar las represalias de los soviéticos. Esta idea (y la de que sus subordinados quemaron posteriormente sus restos en un intento de que el cadáver no fuera vejado por el Ejército Rojo) ha sido desde entonces replicada por miles de expertos.

Sin embargo, la falta de pruebas fehacientes que corroboren dicha tesis (cuando los rusos llegaron al «Führerbunker» el presunto cadáver había quedado reducido a meros huesos) provocó que, años después, otros investigadores dejasen caer una curiosa posibilidad. La de que, realmente, todo fue un engaño perpetrado por los nazis y que Adolf Hitler logró escapar en secreto de la trampa mortal en la que se había convertido Berlín.

¿Realidad o conspiración? Esta pregunta lleva rondando la cabeza de los investigadores y de los amantes de lo oculto desde el 30 de abril de 1945, la jornada en la -oficialmente- Hitler dejó este mundo junto a Eva Braun. Ahora, en pleno 2017, la teoría de que escapó se ha vuelto a avivar. Aunque, en este caso, el culpable de echar más leña al fuego no ha sido un «conspiranoico», sino el fallecido presidente de los Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy.

Y es que, acaba de salir a la luz un diario escrito por el mismo político durante su viaje a Europa -a dónde acudió como reportero de guerra- en el que el señala que no hay evidencias de que los restos que se hallaron en el búnker fueran los del «Führer». Y no solo eso, sino que en el cuaderno (que se subastará el próximo 26 de abril) el futuro presidente escribió además que el dictador estaba «hecho de la pasta de la que están hechas las leyendas».

El diario que ha causado esta controversia fue escrito por John F. Kennedy cuando tenía apenas 28 años. Concretamente, el que posteriormente se convertiría en el líder de los Estados Unidos anotó en él sus pensamientos cuando viajó como periodista de guerra a Alemania cuatro meses después de la caída del Tercer Reich en 1945. JFK fue, de hecho, un testigo de excepción de los últimos lugares de descanso de Adolf Hitler en Europa, pues visitó -en calidad de reportero de los diarios de Hearst- nada menos que la residencia Berghof de Baviera (una de las mansiones favoritas del «Führer») y el «Nido del Águila» (un chalet que sirvió de retiro al líder nazi cuando cumplió el medio siglo de vida).

Hasta ahora, este diario era propiedad de Deirdre Henderson, quien lo recibió de manos del mismísimo John F. Kennedy cuando trabajaba para él como asistente de investigación en los años 50. Sin embargo, esta política americana (que escribió un libro en 1995 usando como base el susodicho texto) acaba de hacer pública su intención de subastar el cuaderno de notas el próximo 26 de abril bajo el auspicio de la empresa «RR Auction» de Boston. Tal y como ha desvelado la estadounidense a la revista «People», recibió este preciado regalo debido a que, con él, su superior quería informarle de «sus puntos de vista sobre cuestiones de seguridad nacional y política exterior».

Tal y como ha afirmado Henderson a «People», desde entonces ha guardado celosamente el diario como un tesoro. Jamás, explica, había pensando en desprenderse de él. Al menos, hasta ahora: «La decisión ha venido lentamente. No quería separarme de él, pero ahora creo que necesita un nuevo hogar. Creo que es mejor que sea conocido por los historiadores y por todo el mundo. Es parte de su legado». Al parecer, por eso ha tomado la decisión de venderlo. «Cada vez que lo leo encuentro más y más información. Quiero subastarlo en honor de la celebración del centenario del nacimiento de JFK el próximo 29 de mayo», completa. A día de hoy, se espera que el objeto pueda alcanzar un precio de unos 200.000 dólares.

Lo que el presidente escribió sobre Hitler en el diario (que cuenta con 61 páginas y anotaciones sobre todo tipo de políticos famosos de la época) no tiene desperdicio. En sus primeras páginas, JFK afirma que el líder nazi «está hecho de la pasta con la que están hechas las leyendas». Unas palabras que, según Henderson, no deben considerarse como una alabanza. «Él hablaba del misterio que rodeaba a Hitler, no al mal que perpetró contra el mundo. […] En ninguna parte de este diario, ni en ninguno de sus escritos, hay indicio alguno de simpatías por los crímenes de guerra o las causas nazis», explica la todavía propietaria

En este sentido, la norteamericana es partidaria de que las declaraciones de su antiguo jefe no deben ser malinterpretadas, sino que tienen que ser entendidas en su contexto histórico. «Hitler estaba impulsado por la ambición y era una persona muy peligrosa. Kennedy era entonces un joven que tenía pasión por la historia y que, simplemente, trató de entender sus motivaciones. El por qué hizo lo que hizo. No creo que nadie tenga la respuesta a esta pregunta», añade.

Henderson también cree que JFK se limitó a analizar un personaje tan importante para la época como lo fue el líder nazi. «Dijo que era una leyenda. Y Hitler, efectivamente, es una leyenda, pero eso no implica que sea una buena leyenda. No se puede sacar la conclusión de que sentía admiración por él en base a estas palabras», añade.

Pero estas no fueron las únicas palabras que Kennedy dedicó al controvertido Adolf Hitler. Y es que, el que fuera presidente también dejó escrito que «se puede entender fácilmente cómo, dentro de unos años, Hitler superará el odio que le rodea ahora y resurgirá como una de las figuras más significativas que jamás haya vivido». A su vez, JFK también anotó que el «Führer» «tenía una ambición ilimitada para su país que le convertía en una amenaza para la paz mundial», pero que pero «el misterio que rodeó la forma en que vivió y murió va a pervivir y crecerá más allá de su figura».

Con todo, las anotaciones que han causado más controversia no han sido estas, sino unas líneas en las que JFK pone en duda que los restos calcinados hallados en las afueras del búnker de la Cancillería (atribuidos por Trevor-Roper al líder nazi y a su esposa) sean realmente los de Hitler y Eva Braun. Las palabras que han sembrado la discordia son las siguientes: «La habitación donde se supone que Hitler se encontró con su muerte mostró paredes calcinadas y rastros de fuego, [pero] no hay evidencias de que el cuerpo que se encontró fuera el de Hitler». Estas delicadas frases (que en principio fueron pasadas por alto por los medios que desvelaron la noticia de la subasta del diario) son las que han hecho que, en unas pocas horas, de las redes haya salido fuego.

http://www.independent.co.uk/news/world/americas/us-politics/john-f-kennedy-jfk-hitler-still-alive-diary-auction-a7649531.html

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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